Iba a verlo una vez a la semana a la perrera,, le sacaba de paseo, pero luego la despedida era muy emotiva y muy dura
Asi estuvo durante 4 meses hasta que al dueño le hicimos entrar en razon y le dijimos que eso no era vida para este abuelito,, que nos dejara intentar encontrarle un hogar y accedio.
Ahora Yaki vive feliz en Francia,, junto a un hermanito que es casi igualito que él. Se muy feliz precioso chiquitin

Impresionantes y conmovedoras historias de vida. Ustedes trascienden todo aquello que la connotación de humano pueda significar. ¡Un abrazo desde Colombia! y felicitaciones por esa hermosa labor, extensiva a todos aquellos que aman los animales.
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